La Beretta 92FS ganó fama internacional cuando fue adoptada por el ejército de los Estados Unidos (como la pistola M9) en 1985, reemplazando la clásica 1911. Desde entonces ha sido utilizada por fuerzas policiales, militares y cuerpos de seguridad en múltiples países, gracias a su reputación de fiabilidad, capacidad de munición y mantenimiento relativamente sencillo.